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DÓNDE COMER EN MADRID:
LOS BARES DE TAPAS,
LOS RESTAURANTES Y LA GASTRONOMÍA MADRILEÑA. |
Queridos
Amigos:
Madrid es "la despensa de España" y es muy común la costumbre de
«ir de tapas» por los bares y mesones, para picar ricos
choricitos, champiñones, patatas bravas o alioli, queso
manchego, jamón serrano y otros manjares procedentes de todas
las regiones de España.
En Madrid conviven perfectamente las tendencias culinarias más
tradicionales con las más vanguardistas. La cocina vanguardista
se nutre en parte de la del Pais Vasco y Cataluña. En Madrid hay
verdaderos templos culinarios cada uno con el toque personal de
su chef, que por cierto los hay estupendos.
Una delicia acudir a un buen restaurante de Fusión: La cocina
mestiza, que mezcla de forma natural ingredientes de un país y
técnicas de otro para crear algo nuevo. Hoy día, en un Madrid
cada vez más poblado de emigrantes y cocinas foráneas, la fusión
gastronómica es una corriente inevitablemente en alza. Y tiene
buenos creadores, que se atreven a combinar oriente y occidente,
norte y sur, lo crudo y lo cocido.
Las cocinas del Nuevo Continente conquistan Madrid: Después del
vendaval de cocinas orientales que ha animado la capital en los
últimos años, parece llegado el momento para los sabores de los
países de habla hispana. La última en desembarcar ha sido la
gastronomía peruana con sus cebiches. Es sólo la punta de un
iceberg en el que no se pueden olvidar las mesas mexicanas,
estadounidenses, argentinas, brasileñas o cubanas...
La cocina tradicional madrileña tiene como base la cocina
castellana, pero también es una soberbia síntesis de las cocinas
regionales de todo el país. De tal guisa, a los alabados asados
de cordero y cochinillo, cocidos, escabeches, etc., se suman los
pescados, mariscos, arroces..., cocinados al uso de Galicia,
Andalucía, Cataluña, Valencia, Extremadura, Aragón, Cantabria y
otros lugares, pero con el particular toque capitalino.
No obstante, además del cocido y los callos, si tuviéramos que
elegir un plato típico madrileño, elegiríamos el sabrosísimo
rabo de toro que no sólo es reflejo de una predilección
gastronómica, sino símbolo también de la devoción taurina de la
ciudad. La Plaza de Las Ventas es un santuario de la «fiesta
nacional» donde se celebran las famosas corridas de San Isidro,
patrón de la villa.
Que disfrutéis la comida,
Dr. Risco
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